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por Barbara Stinson Lee
Intermountain Catholic
SALT LAKE CITY En un comunicado eclesiástico, lo cual ocurre raramente al principio de la semana, el Papa Benedicto XVI nombró el pasado 8 de enero al Obispo John Charles Wester, de 56 años, como noveno Obispo de la Diócesis de Salt Lake City. El Arzobispo Pietro Sambi, nuncio apostólico a los Estados Unidos, anunció en Washington, D.C. el nombramiento del Obispo designado Wester.
El obispo designado Wester, actualmente Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San Francisco, Calif., será instalado en Salt Lake City en una ceremonia en la Catedral de la Magdalena el 14 de Marzo a la 1:30 de la tarde.
El Obispo Wester, el hijo mayor de los cuatro hijos de Charles y Helen Wester, nació en San Francisco, Calif. el 5 de noviembre de 1950. Ingresó al seminario menor St. Joseph High School Seminary a la edad de 13 años, y fue ordenado al sacerdocio para la Arquidiócesis de San Francisco el 15 de mayo de 1976, después de estudiar en el seminario St. Joseph’s College y en el seminario St. Patrick en Menlo Park, Calif. Fue nombrado obispo el 18 de septiembre de 1998, y desde esa fecha hasta mayo del 2005 actuó como obispo auxiliar de San Francisco tomando las responsabilidades de vicario para el clérigo desde 1997, y vicario general desde 1998. De mayo del 2005 hasta febrero del 2006, el Obispo Wester actuó como administrador apostólico de la Arquidiócesis de San Francisco, el tiempo que transcurrió desde que el Arzobispo (ahora Cardenal) William J. Levada fuera nombrado Prefecto de la congregación vaticana de la Doctrina de la Fe, y el Arzobispo George Niederauer (el octavo Obispo de la Diócesis de Salt Lake City) fuera instalado como arzobispo de San Francisco.
El Obispo Wester llega a la Sede de Salt Lake City con una abundancia de experiencia pastoral, así como experiencia administrativa y en educación. Él es el presidente electo del Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), y ha servido en varios comités de la Conferencia: Comité sobre Prácticas Pastorales, Comité sobre Vocaciones, Comité sobre Laicos, Comité sobre Educación, y su subcomité sobre diálogo interreligioso.
Durante la conferencia de prensa en la cual se anunció su nombramiento, el Obispo Wester habló de la belleza de Utah y de la calurosa bienvenida que recibió. Dirigiéndose a la prensa en ocasiones tanto en inglés como en español, dijo, en español, «He estado tratando de perfeccionar (mi habilidad de usar) este bello idioma y espero que los hispano parlantes de nuestra comunidad me ayuden a mejorarlo… Tan solo el mes pasado, tuvimos una peregrinación de 12 millas en honor a Nuestra Señora de Guadalupe. Veo mi llegada a Salt Lake City como una extensión de ese peregrinaje de fe en el cual soy guiado por el ejemplo de María, y su intercesión por nosotros, sus queridos hijos.«
«Tantos grupos étnicos forman el rico tapiz de esta iglesia local», él dijo. «Tengo muchas ganas de escuchar y aprender de la gente de diferentes partes del mundo que han hecho de Utah su hogar. Utah está creciendo a pasos agigantados, y nuestra iglesia se beneficia cuando recibimos al desconocido entre nosotros y cada vez nos hacemos más ricos en una iglesia multicultural.»
Uno de los enfoques más importantes de los escritos sobre inmigración de los Obispos Católicos Americanos, él dijo, es «el mantener las familias unidas.«
«Recibiendo y sirviendo a los inmigrantes es una de las obligaciones que tenemos», él dijo. «De aquellos que han recibido, mucho se espera».
En una entrevista exclusiva con el Intermountain Catholic, el Obispo Wester dijo que los asuntos de inmigración nos afectan a todos. «Todos somos inmigrantes en el sentido de que todos estamos en un viaje que nos lleva al Señor. Como compañeros de peregrinación, necesitamos cuidarnos los unos a los otros. No es cuestión de que vamos a ser amables contigo, y por eso te vamos a dejar entrar. Es una cuestión de justicia. Necesitamos compartir lo que tengamos en una forma ordenada y legal.»
Dijo que la inmigración estimula la economía del país y es nuestra obligación luchar contra la injusticia y el tratamiento injusto de los inmigrantes.
El Obispo Wester dijo que espera pasar bastante tiempo durante sus primeros meses aquí en Utah determinando cuales son las necesidades espirituales de la gente.
«La Eucaristía es el centro de lo que hacemos y de quienes somos. Necesitamos la formación continua de nuestras vidas espirituales», él dijo, enfatizando la necesidad por liturgias buenas y bellas, homilías bien planeadas y bien dadas, y un fuerte programa de educación religiosa para niños y adultos.
El Obispo Wester dijo que se enteró de su nuevo nombramiento «el lunes 18 de diciembre a las 1:18 p.m. mientras iba manejando en Los Ángeles con amigos de la familia de toda la vida. Mi madre y yo íbamos en el coche manejando en Los Ángeles cuando el nuncio papal me llamó. Me conectaron con él a través del milagro de la tecnología moderna. Casi me salí de la carretera cuando escuché su voz. Supe que algo estaba pasando cuando oí que el nuncio quería hablar conmigo.»
El Obispo Wester se hizo a un lado y llamó al Arzobispo Sambi. El nuncio entonces puso al Obispo Wester bajo el sello del secreto Vaticano, por lo que ni siquiera pudo decirle a su madre de que se trataba la llamada.
Consciente del hecho de que va a tomar las riendas de una diócesis en la cual la población Católica está «creciendo a pasos agigantados», el Obispo Wester dijo que espera que habrá la necesidad de recaudar fondos, como la hay en cualquier iglesia en crecimiento. «Es buena administración proveer para aquellos que vendrán después de nosotros», él dijo durante la conferencia de prensa.
Aunque el dejar San Francisco, su hogar de toda la vida, será dificil, el Obispo Wester dijo al Intermountain Catholic que su familia siempre lo ha apoyado, desde el tiempo cuando estaba en sexto año y sintió que estaba siendo llamado a una vocación sacerdotal.
«Mis padres siempre han sido mi primera inspiración y mis más fuertes simpatizantes cuando me di cuenta que quería convertirme en sacerdote», él dijo. «También fui ayudado a lo largo del camino por sacerdotes de las parroquias como Monseñor Richard W. Powers, a quien recuerdo sacándome de clases para tomar el examen del seminario, y al Padre Warren Woods, quien fue para mí una gran fuente de aliento».
El Obispo Wester asistió a la escuela pública hasta el tercer año porque no pudo entrar a una escuela Católica. «Las escuelas estaban siempre llenas, y simplemente no pude entrar. Pero en el cuarto año empecé a asistir a la escuela Our Lady of Mercy (Nuestra Señora de la Misericordia), una escuela doble (primaria y estudios secundarios) administrada por las Hermanas Dominicas en Daly City.»
Él empezó a ayudar en el altar durante la Misa, y en el sexto año ya estaba entrenando a otros acólitos.
Durante una visita a las Hermanas Carmelitas de la Inmaculada Concepción de María en Holladay, el Obispo Wester remarcó sobre su diversidad. Las hermanas incluyen una hermana de Corea y otra de Vietnam, además de una originaria de Utah y una hermana de Idaho, así como dos de las hermanas fundadoras del monasterio provenientes de Alhambra, Calif.
«Es como si tuvieran unas Naciones Unidas en chiquito», él dijo.
El Obispo Wester es un hombre de intereses eclécticos. Toca el piano, juega golf y bridge, y disfruta del excursionismo.
«Estoy en espera de explorar estas bellas y rugosas Montañas Wasatch», él dijo.
Catholic News Service contribuyó a este artículo.

JANUARY 8, 2007
WE HAVE A BISHOP
BISHOP JOHN CHARLES WESTER
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